Zapatillas
Cruelty FREE

El negocio de las pieles causa la muerte directa o indirecta de alrededor de 140 millones de animales al año de los cuales unos 80 millones ni si quiera son útiles para dicha industria. El objetivo de este tejido, un material natural creado por nosotros mismos para nuestras zapatillas, es que, poco a poco, se ponga fin a una práctica tan cruel y despiadada como innecesaria.

Sin sufrimiento animal

Este material es el futuro de los tejidos sintéticos. Se trata de una piel desarrollada de forma artificial con elementos responsables tanto con la vida animal como con el planeta. Gracias a este material hemos conseguido obtener propiedades y características similares a la piel natural lo que hace que su tacto, dureza, resistencia y belleza se asimile a los tejidos animales pero que este esté libre de todo maltrato y muerte de ningún ser vivo. Además de este aspecto hemos tenido en cuenta otro que, pese a ser poco conocido, también es muy relevante.

Y es que para nosotros es tan importante tener en cuenta el proceso de fabricación y vida de un producto como su posterior descomposición. Con esa motivación entre ceja y ceja descubrimos que gran parte de las pieles que se emplean en este tipo de industria (se calcula alrededor de un 90%) se curten con una sustancia llamada cromo. Si bien esta no es peligrosa para el medio ambiente, durante su proceso de descomposición desprende una serie de sustancias químicas que se filtran a aguas subterráneas y acaban contaminando ríos, mares y océanos siendo un peligro poderoso tanto para la vida animal como para la salud de las personas.

De esta forma, el empleo de estos materiales innovadores representa para nosotros nuestro compromiso total con el planeta, tanto con el medio como con los seres vivos que en el habitan. Nuestra misión es ser algo más que una marca de zapatillas: queremos representar el movimiento del cambio, el punto de inflexión moral, el despertar de la conciencia colectiva, para que entre todos demos un paso hacia una humanidad y un futuro más responsable. Y es que solo así podremos, si no acabar, al menos frenar la extinción de las especies, la deforestación de los bosques y el cada vez más tangible cambio climático.

¿Quién va a limpiar los océanos de los continentes de nylon? ¿Qué país tiene fuerzas solo para enfrentar la reforestación de este planeta? ¿Quién puede enfrentar el desborde sobre el mundo insular? Si la humanidad no es capaz de pensar como especie, si sigue pensando apenas como país, y como clase social, entonces la civilización está condenada. Contamos con los medios que jamás ha tenido el ser humano, las herramientas que nunca ha habido. Esto de juntarnos es una etapa histórica para luchar por ser fuertes, y poder influir en este mundo a favor de defender la vida.

— José Mujica